En todos los idiomas existen diferentes formas gramaticales que nos permiten expresar acciones. En el artículo de hoy analizaremos la voz pasiva en francés y sus diferentes variantes.

¿Cuándo se utiliza la voz pasiva?

En la voz activa, cobra protagonismo siempre el sujeto. La voz pasiva en cambio da el protagonismo en la frase al CD, y tiene un todo un poco más elegante.  El sujeto de una oración pasiva es el complemento directo de la oración activa correspondiente; es decir: quien recibe la acción del verbo. 

Ejemplo:

  • Activa: Je mange une pomme
  • Pasiva: La pomme est mangée par moi 

Bajo este criterio, utilizaremos la voz pasiva, cuando querramos dar un mayor protagonismo al objeto.

Composición voz pasiva en francés:

La voz pasiva en francés se forma con el verbo auxiliar être y el participe passé del verbo principal (siempre con verbos transitivos). El participio concuerda en género y número con el sujeto de la oración pasiva, en lugar de con el sujeto.

Algunos verbos en francés no tienen voz pasiva, como por ejemplo, valoir et pouvoir.

En francés, se pueden formular oraciones pasivas con todos los tiempos verbales, incluso en subjuntivo:

  • Imparfait – Un homme était renversé par un train.
  • Futur – Un homme sera renversé par un train.
  • Passé composé – Un homme a été renversé par un train.
  • Subjonctif – Il est terrible qu’un homme soit renversé par un train.

Complementos agentes de la voz pasiva:

El complemento agente de la oración en voz pasiva es el sujeto de la oración en voz pasiva. En la oración pasiva, el complemento agente va precedido por lo general de la preposición «par».

Es decir: SUJETO + VERBO EN VOZ PASIVA + POR + COMPLEMENTO AGENTE

Pero, por supuesto, hay excepciones, sobretodo cuando se trata de verbos que expresen emociones o descripción en francés, donde el verbo en voz pasiva irá acompañado de la preposición «de», como podéis ver en estos ejemplos:

  • aimé de
  • décoré de
  • estimé de
  • frappé de
  • ignoré de
  • connu de

Como con cualquier otro idioma, manejar con soltura la voz pasiva no es más que cuestión de práctica. Así que os proponemos algunos ejercicios para practicar: