Cada vez que un alumno se enfrenta a un examen de una lengua diferente a la suya ha de demostrar habilidades o destrezas que tienen que ver con ámbitos variados. Tiene que saber comprenderla, hablarla, escucharla y escribirla.

Es lo que, según el MCER, Marco Común Europeo de Referencia, se refiere a las competencias de comprensión lectora, auditiva, expresión escrita y la comprensión oral.

Cada prueba que calcula el grado de conocimiento que se posee de una lengua, que no es la lengua madre de un estudiante, se mide según una especie de escalera ascendente que tiene que ver con unos niveles que llamamos inicial, intermedio y avanzado. Todos y cada uno de los idiomas que se estudian, de una forma oficial y bajo el mandato de la Unión Europea, se cuantifican del mismo modo.

¿Qué quiere decir eso?

Pues quiere decir que todas las personas que estudian el nivel inicial de una lengua cualquiera, que no sea la suya propia, deben aprender unas destrezas que tienen que ver con un grado de conocimiento y desarrollo de la misma concreto. Esos tres niveles son, A1- A2, como básicos. B1-B2 como intermedios y C1-C2 como avanzados.

¿Cómo se ha de redactar una tarea en una prueba de expresión escrita?

Sin duda, el primer consejo a tener en cuenta, es que se tenga el conocimiento que se tenga, sea de intentar siempre no traducir directamente desde nuestra lengua. Es obvio que cuanto más conocimiento se posea de la misma, más fácil será escribirla con sus propios giros o matices, pero algo muy importante que no se puede perder de vista, es que se debería contar hasta cinco antes de hacer una traducción literal de nuestra lengua madre.

Prueba expresión escrita Nivel A1-A2

En los exámenes DELE de nivel básico, es decir, A1-A2, hay que intentar hacer frases muy sencillas. Bajar nuestro pensamiento a un terreno muy poco complejo para hacer oraciones simples. Sujeto, verbo, predicado. Como si fuéramos los niños que fuimos un día y aprendimos nuestra propia lengua, usando el conocimiento aún muy incipiente de la lengua que ya se está aprendiendo. Adjetivos, presentaciones, saludos, adverbios, tiempos de indicativo y sencillos conectores que permiten crear un relato adecuado al nivel por el que uno se examina. Además, también, sobre, pero, sin embargo, por eso, en resumen…son buenos ejemplos de conectores de este primer fragmento de la escalera que se está subiendo. Lo que se espera de un alumno de A1 y A2 es que sepa presentarse a sí mismo, hacer frases simples y que avance hacia el uso de tiempos verbales en pasado para contar habilidades y experiencias de uso cotidiano.

Prueba expresión escrita Nivel B1-B2

Cuando se da el salto a un nivel intermedio, hablamos de B1-B2, el consejo de seguir haciendo el gran esfuerzo al ponerse a redactar de NO traducir de modo literal, sigue vigente. Se cuenta hasta cinco, se hacen borradores, se estructura primero el pensamiento y luego se mueve el boli en la dirección que toca. Conectores que demuestran una complejidad mental y de conocimiento de la lengua superior. Verbos en pasado. Y no sólo en un pasado, sino en los diferentes que posee el español; futuro y relatos que expresen descripciones, acontecimientos, opiniones, planes. Si ya se está  en un B2, el modo subjuntivo, tan etéreo como atractivo, ha de estar presente en nuestra mochila de sabiduría. Se ha de conectar el relato, hacerlo avanzar y se hace con: en primer o segundo lugar, asimismo, así mismo, aunque, a cambio de, por el contrario, a continuación, mientras, en definitiva…Aquí os dejamos un ramillete de conectores que hacen de un alumno de B1-B2 un conocedor fluido y muy apto del nivel que tiene como prueba.

Prueba expresión escrita Nivel C1-C2

Y cuando ya se da el salto a los niveles avanzados, se ha de pensar en un casi bilingüismo, sobre todo en un nivel de C2, donde la persona que se examina de una lengua extranjera ha de saber tanto de ella como un propio parlante de origen. Se trata de dos niveles complejos, donde las estructuras han de ser tanto de una redacción cualquiera, ya sea o no de ficción, como de un texto literario, científico, periodístico, ensayístico, etc. Toda clase de conectores, giros idiomáticos. Se da por supuesto que tenemos un nivel de competencia casi total de la gramática de la lengua. Los verbos regulares e irregulares, estos van creciendo con cada nivel, y aquí se hacen complejos. Reflexiones, opiniones, fluidez, expresión desarrollada, estructurada, matices. Muchos matices y giros idiomáticos, una comprensión lectora total que permita una redacción fluida y adecuada a lo que se pide. Se conecta con todo lo que hace desarrollar un relato complejo y bien estructurado. Antes de nada, a parte de esto, así pues, en relación a, dicho de otro modo o manera, por consiguiente, luego, cabe destacar, en pocas palabras, como conclusión, a decir verdad, no obstante…cuando un estudiante llega a estos últimos peldaños, ya lo ve todo, ya lo conoce todo, no hay nada por descubrir, el mundo de ese idioma se le ha abierto ante sí, como un paisaje. La escalada ha valido la pena. Subir a la cima siempre es costoso, pero enfrenta a quien se atreve a sumar sus máximos logros. Ya sabéis, ¡atreveos a llegar último escalón!.